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Entrevista con Joaquin San Juan

Entrevista con Joaquin San Juan, Director de la academia de baile Amor de Dios

En esta Madrileña calle de Santa Isabel , sobre un popular mercado que expone diariamente su mercancía, con su bullicio y olor a escabeche, con el murmullo propio de la vida, se encuentra una de las academias de baile en la que es difícil no encontrarse con los maestros de baile más consagrados, profesionales  dedicados al flamenco, depurando y preparando sus espectáculos y por supuesto una gran cantidad de alumnos ilusionados con formar parte de un sueño, ser flamencos. Actualmente con el baile se han incorporado nuevas formas de expresión flamenca que también tienen cabida en esta madre escuela y esperamos que los tiempos que vengan sean a compás. Amor de Dios, amor flamenco.

¿Cómo y cuando se inicia esta emblemática escuela de baile?

Esto se inicia en la calle de La Montera por los años de 1952, principios del 53 como estudio de ensayo de Antonio el Bailarín, después de su separación artística con Rosario. A finales de los años cincuenta se trasladó  a la calle Amor de Dios, se consolido con el nombre propio de la calle, ya que nunca tuvo  una manera de llamarse propia, se fue fraguando el nombre popularmente. Después de una breve estancia en la calle Fray Luis de León pasamos a la que es actualmente, calle  Santa Isabel.

¿Qué senda lleva el baile actualmente, se puede intuir una corriente que traiga innovación y nuevos proyectos?

En la escuela hay mucho nivel, talento y ganas de dar lo mejor de cada uno. Los jóvenes de hoy han visto mucho en poco tiempo y eso hace que asimilen y desarrollen otras formas de expresión, hay mucha técnica, por lo tanto la preparación es fundamental para dar forma a todas las posibilidades de baile que cada uno lleve dentro, porque esto es realmente lo importante,en cada persona hay una forma de expresión y ese fuego, ese sabor, la flamencura que te gobierna es lo que te puede hacer especial, aportar esa manera intima de hacer las cosas que te hagan único .En épocas no muy lejanas no existían todas las herramientas de las que ahora disponemos y eso hacia agudizar más el ingenio, pero también es verdad que el flamenco no necesita de mucha parafernalia, saber hacer acto de presencia en un escenario, pasear la elegancia y arrancarle al público un ole es una cuestión de saber estar, de ser flamenco.

¿Quién es flamenco?

Para ser flamenco no es necesario ser artista, saber oler, apreciar, hay muchas formas de ser flamenco, Antonio Gades, por ejemplo, no era flamenco pero su mensaje y la forma de desarrollar su trabajo si lo era, hay fotógrafos que atrapan los momentos más enduendados de los artistas y sin embargo tampoco son flamencos, ser flamenco es una forma de vida, un estar en la vida a tumba abierta.

¿Cuál es tu opinión sobre los títulos académicos, favorecen al arte?

El toro pone a todo el mundo en su sitio, a Paco de Lucia, Camarón, Al Farruco, etc,etc, a ninguno le hizo falta ninguna titulación, yo me pongo en duda el asunto, que puedas conseguir una titulación no es ninguna muestra de tu poderío artístico, el arte lo llevan los chamanes que levantan el alma, personas que tienen algo que decir y lo hacen desde esa parcela que se lleva dentro y que no la puede negar nadie. Se podrían dar títulos, si, posiblemente, pero corremos el riesgo de dar estos a personas que quieren hacer de esto una profesión y por lo tanto ese ansia artística que requiere cualquier disciplina basada en la pasión se resentiría y pasaríamos a formar personas en las que tampoco se depositaria ese arte vivo que fluye. Los títulos no garantizan calidad pero te garantizan dar cursos.

¿Ves necesario implantar en los colegios una enseñanza básica sobre el flamenco, que se conozca un poco más la historia de nuestro bagaje cultural?

Se tendría que enseñar la búsqueda del individuo, fomentar que su discurso crezca y sobre todo el respeto a los demás, en cierta manera la labor en la enseñanza seria sacar cosas de sus jóvenes cabezas y no meterles materias y cuestiones que pueden ser refractarias, cuando a una persona se le intenta inculcar algo, lo más normal es crearle rechazo hacia lo que se pretende enseñarle, se tiende a enjaular una serie de ideas y salen ya perfectamente hechas y es muy importante que el individuo se hurgue dentro y busque su forma, su camino.

¿Qué van a encontrar las personas que deseen formarse en el baile en Amor de Dios?

En primer lugar se le pregunta sobre que quiere volcar su aprendizaje y se le invita a visitar a los maestros y que él pueda elegir su nivel, él tiene desde un primer momento la llave para que después de una semana, pueda cambiar de clase y comenzar con otro maestro o maestra, este método es desde el comienzo de esta academia una línea que no ha cambiado, el alumno siempre elige lo que más le puede ayudar en su proyecto artístico.

¿Asisten a las clases más extranjeros que españoles?

Hubo un tiempo en los que sí, los Japoneses por ejemplo, es imposible explicar el auge del flamenco en Japón sin Amor de Dios, ahora tienen muchos recursos, bailarines muy formados que se dedican a la enseñanza y por lo tanto ha bajado mucho su asistencia, pero la pasión por el flamenco sigue viva en los extranjeros .En cuanto a la afición en España nunca se ha ido pero tampoco se ha fomentado.

¿Se mantiene el tópico de que el flamenco, de alguna manera, está reñido con la cultura española?

Hay un claro desencuentro, no de ahora, ya desde el siglo pasado varios intelectuales  y defensores de la España grande, le echaban la culpa al taurinísmo, al magismo y a los flamencos de ser el origen de nuestro catetismo. Tenemos que tener en cuenta que el flamenco surge del lumpen, el grito, la seguiriya nace en los estratos más desfavorecidos y aun en día mucha gente piensa y lo identifica con el mal vivir y sin embargo, curiosamente, es de lo más cosmopolita que tenemos. Cuando los empresarios españoles viajaban a Japón a comprar relojes, para luego venderlos en Canarias, ya estaban los flamencos por esas tierras, con sus guitarras y su arte atravesando aeropuertos, sin saber leer en muchos casos pero dejando enduendados a todo aquel que sabía escuchar.

¿Qué opinión te merecen los festivales, sirven como impulso al flamenco o por el contrario se está aglomerando a los artistas?

No crean flamenco, se crean sucesos, es imposible que una compañía este estrenando espectáculos todos los años, los espectáculos tienen que tener un rodaje, tres, cuatro, cinco años y entonces es cuando llega a su madurez y esta para lucirse, señores… a mi tráiganme mucha prensa, muchos periodistas y que se sepa que aquí hay flamenco.

¿Cómo se podría hacer mejor?

Pues quizás haciendo uso de edificios públicos que están totalmente desaprovechados, si no hay dinero público lo suyo es que el que haya se utilice en las personas, en espacios en los que no se realizan actividades de ningún tipo se oferten, y si una compañía, un artista, un inquieto cultural quiere decir algo, adelante. También sería interesante que a las personas que se hacen responsables de todo esto fueran profesionales, personas que se han formado en el flamenco y tienen una trayectoria y conocimientos amplios del tema, por otra parte este cargo debería ser rotativo, de forma que en cada evento las ofertas fueran distintas.

¿Bailas, tocas, cantas?

Cante en un tiempo, me escuche grabado y me dije que no era lo mío, soy buen aficionado y me gustan los cantaores de atrás, por supuesto también alguna figura pero le doy mucho valor a ese saber estar pendiente de todo, el baile, el compás, la guitarra, son los obreros del flamenco y tienen un nivel que ya quisieran muchos.

¿Tienes a algún artista que te guste especialmente?

Mi sueño es que surja un artista flamenco de los que marcan época en el extranjero. Ahora mismo hay buenos cantaores pero se echa en falta ese bagaje vivido, la cercanía y la información que existe hace que las generaciones actuales sean privilegiadas, las anteriores lo pasaron bastante mal y eso hace que uno repase su alma y la fortalezca, la memoria es un baúl medio abierto y en el que lo mismo se mete que se saca, es un momento en el que no hay grandes figuras, los señores del flamenco o están en pleno rescate histórico, interpretando el flamenco que ya se hizo o intentando recrearlo con nuevos puntos de vista, pero el flamenco es así, saldrá tarde o temprano una figura de la que beberán otros y adornaran su cante con otras telas y aun así construir tu interior será la meta fundamental para ser manantial. Manantial flamenco.

En esta Madrileña calle, sobre un popular mercado que expone diariamente su mercancía, con su bullicio y olor a escabeche, con el murmullo propio de la vida, se encuentra una de las academias de baile en la que es difícil encontrar a alguien que se dedique al flamenco y no haya tomado alguna clase en ella, actualmente con el baile se han incorporado nuevas formas de expresión flamenca que también tienen cabida en esta madre escuela y esperamos que los tiempos que vengan sean a compás. Amor de Dios, amor flamenco.