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Jaime Heredia Maya “EL PARRÓN “

Jaime Heredia Maya “EL PARRÓN “

Cantar es como contar, traer a la memoria muchas memorias”

Jaime Heredia Maya (Granada 1955) se crió en el camino del monte, a la vera de una fragua, puerta con puerta de la familia Habichuela, su madre La Rochina bailaba en las cuevas del Sacromonte y en la fragua de su abuelo, Juanillo El Gitano, comenzó a sentir el cante.

 

-¿Cómo encuentras el flamenco en la actualidad?

 

-Pues pienso que hay mucha gente que sigue con la sensación de que el arte flamenco es para noctámbulos y gente de mal vivir, fíjate que se han abierto muchas fuentes de información pero se continua relacionando con lo marginado y con la mala vida, mala vida hablo de borrachos, juerguistas impenitentes, delincuentes y lindezas de este tipo. Musicalmente ha cambiado mucho, se han incorporado nuevas formas de adornar el cante, el baile también ha evolucionado hacia otras tendencias, dándole una apariencia más actual, más moderna. Con la guitarra ahora mismo se hacen diabluras, la técnica que tienen los chavales y con los medios de que disponen le están dando un meneo al flamenco espectacular.

 

-¿Continúan los nuevos flamencos con los antiguos cantes, que te parece?

 

-Están, para mi gusto, muy pendientes de innovar y eso está muy bien, hay jóvenes que cantan de bien para arriba, pero debieran de conservar más las raíces. El flamenco está hecho, todo lo que se le incorpore musicalmente es un añadido que puede quedar mejor o peor, desde luego innovar es muy difícil en el flamenco, me vienen a la memoria, Mairena, Terremoto, Camarón, a su manera aportaron algo que le dio al flamenco otra dimensión, pero sin apartarse de las raíces, se puede decir que es la personalidad lo que aporta esos matices que lo hacen diferente. Camarón saco el flamenco a la calle, jamás un flamenco despertó tanta pasión entre la gente, grabó discos con una flamencura y un gusto que todavía hoy los escuchas y tienen ese algo diferente que le hace especial, cosas así ocurren cada mucho tiempo.

 

-¿El cante que tú haces es histórico, es traer a la memoria esas vivencias ancestrales que pasaron los gitanos?

 

-Claro, yo no sé hacerlo de otra manera, ni quiero, podría interpretarlo de otro modo, por supuesto, pero me he criado y vivido siempre dentro del flamenco grande. No es lo mismo adaptarse que dar rienda suelta a lo que sale de dentro, en cierta manera es como contar, traer a la memoria muchas memorias.

 

-¿No da la sensación de que hay poco cante gitano en los grandes festivales, concursos y celebraciones flamencas en general?

 

-Jerez es de los lugares en donde todavía el cante hecho por los gitanos está más vivo, aquí en Granada también, pero es cierto que está un poco enmudecido, muchos artistas han tirado por el camino de hacer temitas, cosa que entiendo porque hay que comer y el flamenco más serio pues no llena teatros y da el dinero suficiente para alimentar a la familia, bueno si da pero a costa de no verlos, mucha gira, mucha actuación de acá paz ya, en sitios pequeños, ya sabes.

 

-¿Se aprende el flamenco?

 

-Se puede aprender, a cantar es más difícil, llevarlo dentro, ser flamenco, solo lo da la vida. Se puede aprender a bailar, tocar la guitarra y aun así, como no acarrees alma, es difícil. Por ponerte un ejemplo, muchos de los bailaores y bailaoras de nuevo cuño yo los llamo percusionistas, ahora te llegan y te dicen cuando les tienes que dar el cante, mira que he cantado para bailaores a lo largo de mi vida y de siempre ha sido al contrario, saber entrar al cante es muy difícil, también tengo que decir que no todos eh! El espectáculo tiene esas cosas.

 

-¿En Granada, que es donde tú vives, como está la oferta de locales para escuchar buen flamenco, aparte claro de los tablaos consolidados?

 

-Recientemente se ha vuelto a abrir un local, que estuvo siete u ocho años cerrado por el que pasó y ahora pasamos los flamencos de toda la vida, aquí hemos tenido reuniones muy largas, de tiempo y de cante, desinteresadamente han cantado y tocado aquí El Chino, Enrique Morente, Los Habichuela, Remedios Amaya, etc. Yo particularmente me siento muy a gusto en lo que llamamos cuartitos, estar entre amigos, dar pie a que surja el cante y poder entablar recuerdos y letras que se quedan en el olvido, pequeñas batallas entre artistas que traen en su memoria, pues toda una vida dedicada al cante. Hacerlo en teatros y lugares más grandes también me gusta pero no es lo mismo, lo disfrutas de otra manera y sobre todo lo das a conocer a un público más amplio, que lógicamente por cuestión de espacio y de la espontaneidad en la que se da no sería posible.

 

-¿En qué se diferencia el cante y el baile de Granada de otros lugares?

 

-Pues yo diría que en los tangos sobre todo, no es que sean mejores o peores, son distintos, tienen otra cadencia, Marina [Heredia, su hija] está estudiando mucho estos tangos, Curro Albaicín también es un buen conocedor, el tango parao, el tango falseta, y unos cuantos más. Luego están los bailes, que siempre han estado aquí, encerraitos en esta bella Granada, el fandango del Albaicín, que es un abandolao y lo hacen entre seis mujeres, la mosca, la cachucha, son bailes autóctonos, la solea de Arca, le cuentas a cualquiera y pocos la conocen, una solea que la bailaba mi tía Faraona y alguna más, pocas, con un sello muy particular.

 

-¿En tu familia siempre se cantó, verdad?

 

-Siempre, mi tío Juanillo El Gitano, cantaba pa morir por solea y seguiriya, mi madre también cantaba muy bien, en la familia todos son artistas y el que no lo era, también. Mario Maya, Manolete, toda una historia de arte.

 

-¿Es diferente el cante que se hace en el Albaicín del Sacromonte?

 

-Yo nací en el barrio bajo del Albaicín, puerta con puerta de los Habichuela, la bulería del Albaicín es ligeramente más rápida que la de Sacromonte,es un poco parecido a lo que ocurre en Jerez con los cantes de Santiago y en la Plazuela, tienen matices personales, pequeños detalles que les dan, siendo lo mismo un toque diferente. En nuestro caso, como tuvimos que abandonar el barrio, las cuevas, por lo de las inundaciones, pues se disolvió un poco esa unidad ,esa personalidad fraguada en muchos años, unos para un lado y otros para otro, las familias se alejaron un poco, ahora de nuevo estamos unos más cerca de otros.

 

-¿Por cierto que paso o pasa con las cuevas, las recuperaron las familias?

 

-Muchas se derrumbaron, otras se vendieron, la mayoría a extranjeros que pudieron arreglarlas, también queda alguna en plan turístico, viviendo en ellas también queda alguna. Las fraguas también fueron desapareciendo como consecuencia de esas y otras cosas, en esa fragua en donde yo aprendí a cantar, con mi abuelo, fragüero y cantaor.

 

-¿Se cantaba realmente en las fraguas? Dicen algunos que en la fragua había mucho ruido como para cantar.

 

-¡Qué ruido ni qué gaitas! Mi abuelo cantaba por martinetes, soleares y seguiriyas, prácticamente todos los días, sin dejar de trabajar porque eran doce niños en la casa, pero desde que se encendía la fragua, bien tempranito ya estaba el duende esperando. Pudo ser profesional pero el trabajo diario le proporcionaba unos ingresos que de la otra manera nunca eran seguros, en esa época el flamenco no estaba muy bien visto, si acaso te llamaban los señoritos y te invitaban a una fiesta en calidad de persona exótica y luego, si acaso te daban un conejo, eso sí les complacía hacerlo, por eso convenía tener algo más a lo que agarrarte, un trabajo, vamos. El cante en esos momentos no daba para vivir, las Ventas y lugares parecidos fueron los lugares de reuniones flamencas y el que tenía arte lo daba, no por un sueldo, sino por la generosidad que surgiera, no solo aquí en Granada, si no, en todos los sitios.

 

-Jaime, ¿tienes algún proyecto que puedas contar a nuestros lectores?

 

Estamos estudiando la posibilidad de hacer un trabajo juntos mi hija y yo, incluso una película pero es pronto para poder decir algo sobre ello, ganas no me faltan y ya que las tengo espero hacer cosas pronto y muy flamencas. De momento que los aficionados escuchen mi último trabajo Carbón de Fragua y los que se están iniciando también. Flamenco al rojo vivo.

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