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Lela Soto Sordera, con el flamenco en las venas

“El flamenco nunca va a morir porque es música de raíz”, dice Lela Soto, cantaora de la saga de Los Sordera de Jerez, que actuará esta semana en la Gira Flamenca del Norte. La joven cantaora jerezana actuará el jueves día 12 en el Teatro Bretón e Logroño, el viernes día 13 en el Teatro Principal de Palencia y el sábado día 14 en el centro cívico Hegoalde de Vitoria-Gasteiz. Estará acompañada por el guitarrista Rubén Martínez y las palmeras Reyes Moreno y Juana Gómez haciendo el compás. Por Fernando Pastor. Foto @ruforeverte

 

foto @ruforeverte

  • Es usted la por ahora última representante de una de las principales sagas flamencas, los Sordera. Hija de Vicente Soto, nieta de Manuel Soto, sobrina de Enrique Soto, de Manuel Soto El Bo, de Sorderita o de José Mercé.

Tengo la suerte de haber nacido en el seno de la casa de los Sordera, una familia flamenca y gitana, del barrio de Santiago de Jerez de la Frontera. Ser nieta de Manuel Soto Sordera es para mí una fuente de inspiración y el espejo en el que me miro.

  • Por parte materna, Luisa Heredia, su madre, bailaora. Y su abuelo, Josele Heredia, también un gran bailaor.

Mi abuelo dio sus primeros pasos profesionales en el espectáculo Las calles de Cádiz, de Concha Piquer, sobre 1940. Figuró en la compañía de Lola Flores y Manolo Caracol en 1946. El año siguiente formaba parte del elenco de la función Currito Cantares. En 1949 inició una gira por Europa con el ballet Rapsodia Española. En 1952 ingresó en el grupo de Gloria Romero. De 1953 a 1955 alternó sus actuaciones en la sala madrileña Teyma con intervenciones en el espectáculo Romería, de la cancionista Estrellita Castro. Pasó por las compañías de Carmen Amaya y otras, y bailó en el famoso tablao Zambra de Madrid. Ah, y además tocaba el piano.

  • Además por esta rama materna están sus tíos Ray Heredia o el gran Enrique de Melchor.

Mi tío Ray Heredia, gran conocedor del flamenco ortodoxo, lo ha llevado a su terreno creando un estilo propio, una forma de ver el flamenco fusión, podríamos decir trasgresor,  siendo otra de mis fuentes de inspiración.

  • Por todo lo anterior, usted ha nacido con flamenco en las venas en vez de sangre, pero además de su familia habrá bebido también de otras fuentes.

El flamenco es una carrera de fondo donde se aprende en cualquier ámbito, nunca dejas de escuchar y de descubrir cosas nuevas, matices de cada cantaor. Yo me inspiro muchísimo en mujeres como La Perla de Cádiz, Fernanda de Utrera, La Macanita, Pastora Pavón La Niña de los Peines, Juan Mojama, el serna de Jerez… podría citar miles.

  • Pero su cante también tiene características propias

A pesar de inspirarme en los grandes artistas y genios del flamenco, lo que intento es tener mi sello personal, ni propia personalidad y mi camino. Creo que es muy importante y además es lo que hicieron también ellos en su momento.

  • Esa personalidad propia ¿incluye influencias de otras músicas?

Yo me considero super melómana, me encanta la música, en general. Por supuesto que soy flamenca, pero me inspiro escuchando también a Michael Jackson, Aretha Franklin, etc., gente que son genios en su género y escucharlos te enriquece, no restan nunca. Por la época en la que he nacido he tenido más facilidad para escuchar otras músicas, investigar lo que me gusta y lo que no me gusta. Puede ser que tenga influencia de otras músicas pero nunca he hecho ningún giro de jazz, ni de soul…aunque esas músicas también pertenezcan a mi corazón.

  • ¿Cómo calificaría la acogida del arte flamenco en sus actuaciones fuera de España?

Fenomenal. Es increíble cómo lo agradecen, el amor que trasmiten, la ilusión que se ve en sus caras… es una maravilla llevar el flamenco al extranjero.

  • Hay una poesía flamenca, ¿qué importancia le otorga a las letras?

Mucha, porque el flamenco dice mucho. Escuchas un fandango y son sentencias vivas; una solea.., etc. Son letras de lo que está pasando, de lo que vivimos.

  • ¿Con qué palos se siente más a gusto cantando?

Depende de cómo me levante. Uno de los palos que más me llena es la soleá por bulerías, las bulerías. Es algo señero de mi casa pues somos cantaores de mucho ritmo. Pero también me muero por una malagueña, una granaína, una seguidilla o una milonga.

  • Es mujer y joven, ¿qué aportación propia tienen estos colectivos al arte flamenco?

El estigma que tenían las mujeres cantaoras antiguamente está desapareciendo gracias a todas las mujeres flamencas que estamos saliendo. Ya no tenemos tantas barreras, estamos dando voz a muchas mujeres que tiene muchas cosas que decir, al menos en el mundo del flamenco. Así que creo que estamos aportando muchas cosas buenas.

  • ¿Cómo ve el presente y el futuro del flamenco?

El presente está pasando por un buen momento, me encanta que seamos muchas mujeres las que estamos en el candelero, y muchísima gente joven: Antonio Reyes, Israel Fernández, Rancapino Chico, Jesús Méndez, Anabel Valencia, Ángeles Toledano, María Terremoto, yo y muchísimos más compañeros. Eso me da mucha tranquilidad porque esto va a seguir para adelante, nunca va a morir porque es música de raíz. El flamenco no se puede aguantar (risas).

  • Participa en la Gira Flamenca del Norte, ¿cómo valora que se programe flamenco de tanta calidad en lugares alejados a su cuna.

Es un ciclo que hace muchísimo por el flamenco y por la música en general. Es una maravilla lo que está haciendo Antonio Benamargo. Es increíble la acogida que tenemos los artistas y el cariño que recibimos cuando visitamos el Norte.

  • ¿Qué van a ver los espectadores?

Van a ver dejarme un pedazo de mi corazón y de mi alma. Fundamentalmente con temas de mi disco, El Fuego que llevo dentro, que presenté el 28 de febrero de 2025 día de Andalucía. Ya el título dice muchísimo, ¿no? Espero que la gente disfrute muchísimo.

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