El espectáculo Luz del mar, protagonizado por las guitarristas Ekaterina Zaytseva (guitarra clásica) y Laura Calderón (guitarra flamenca) es la próxima actuación de la Gira Flamenca del Norte. Estarán en Logroño el jueves día 12 (Teatro Bretón, 20:00), en Palencia el viernes día 13 (Teatro Principal, 20:30) y en Vitoria-Gasteiz el sábado día 14 (Centro Cívico Hegoalde, 19:30). Por Fernando Pastor. Foto Gabriel Salinas
Este espectáculo expone las raíces tradicionales de compositores como Manuel de Falla o Isaac Albéniz, y flamencos como Sabicas, en un viaje sonoro que exalta la riqueza de ambos mundos y los conecta. También posee toques latinoamericanos y composiciones propias de Laura Calderón, lo que da un toque personal a un programa en que la guitarra clásica y la guitarra flamenca dialogan y se encuentran.
Interrogadas ambas protagonistas sobre cómo acoplan ambos tipos de música, indican que “la música clásica española está profundamente influenciada por la tradición popular y flamenca, muchas de sus armonías, ritmos e incluso palos flamencos aparecen adaptados en obras del repertorio clásico; un ejemplo claro es La danza del molinero de Manuel de Falla, basada en una farruca; por eso, la sonoridad de la guitarra flamenca se integra con tanta naturalidad en este repertorio. Por otro lado, interpretamos obras de Sabicas, un compositor que incorporó en su toque numerosas técnicas cercanas a la guitarra clásica. Nuestro objetivo es buscar la máxima riqueza y belleza en el diálogo entre ambas guitarras, haciendo que se escuchen, se complementen y se potencien mutuamente”.
Ekaterina Zaytseva, nacida en Ginebra, de origen ruso y afincada en Cataluña desde hace más de dos décadas, comenzó a estudiar música (piano) con tan solo 5 años. Con 10 años simultaneó el piano con la guitarra. Ha actuado en numerosos de países y en escenarios tan emblemáticos como el Palau de la Música Catalana, la Filarmónica de San Petersburgo o los Teatros del Canal.
Ha explorado diferentes tradiciones musicales, como la kazaja. “Esta diversidad enriquece mi visión artística y mi manera de comunicarme con el público; para mí, la música es ante todo un medio de comunicación emocional, es la magia de un lenguaje universal, sin palabras, capaz de transmitir lo que siento y de generar emociones profundas en quienes escuchan; esa conexión directa con el público es uno de los aspectos más importantes de mi manera de hacer música”, comenta. Todo ello le ha hecho acreedora de premios internacionales, tanto como solista como en agrupaciones de música de cámara.
Por su parte Laura Calderón comenzó sus estudios en el conservatorio de Córdoba, su ciudad, con 8 años. Había visto a un primo de su madre tocar la guitarra y siempre quiso hacer lo mismo, pese a que en su casa lo que había era un piano.
“Una de las figuras que me inspiró fue mi paisano Vicente Amigo; también Paco de Lucía, por supuesto. Como mujer, he tenido la suerte de tener referentes guitarristas como Antonia Jiménez o Mercedes Luján, sin olvidar a las grandes profesoras y profesores, y compañeros, que me han acompañado en el camino y que han hecho que el proceso de aprendizaje sea mucho más enriquecedor, pues el flamenco es un arte compartido”, indica a ZOCO FLAMENCO esta cordobesa a la que le gusta la creatividad (compone algunos temas) y trasmitir sus conocimientos (tiene actividad como docente).
De sus características como guitarrista indica que “me considero una guitarrista sensible; me gusta la sencillez más que la complejidad y la fusión extrema; me gusta que la guitarra flamenca trabaje con otros instrumentos porque creo que es un proceso muy enriquecedor para todas las partes e implica el desarrollo de habilidades muy importantes en la formación de un guitarrista flamenco”.
Una de las experiencias más enriquecedoras que ha vivido fue su participación en el festival de danza Lazgi, en Uzbekistán, “una experiencia muy bonita, junto a grandes compañeros, donde compartimos música y conocimos otras culturas”, indica.
Laura quiere reivindicar el papel de las mujeres guitarristas. Ha participado en actos como la Conferencia Ilustrada Mujer y Flamenco, del proyecto Levantarías en Algeciras. “Fue un momento especial para mí porque tuve la oportunidad de compartir escenario con la guitarrista Antonia Jiménez, que ha sido una de mis primeras referentes como guitarrista mujer”, comenta.
Sobre este tema considera que “el papel de la mujer en la música ha evolucionado mucho, pero también que queda camino por delante; ahora se ha puesto de moda hacer festivales femeninos, y está bien para dar visibilidad y abrir puertas, pero creo que la mayoría de nosotras lo que buscamos simplemente es que se nos vea como guitarristas, no con la etiqueta de mujer guitarrista, no jugar en una liga diferente, por así decirlo, sino que se nos abran las puertas de los espacios por la música que hacemos, sin etiquetas”.
Ambas guitarristas valoran muy positivamente la Gira Flamenca del Norte, que permite disfrutar del arte flamenco lejos de su cuna: “Creemos que el flamenco gusta y conecta con públicos muy diversos, incluso en lugares donde no forma parte de la tradición local, genera siempre una respuesta muy viva y emocional; por ello le agradecemos a Antonio Benamargo su compromiso y dedicación para que este proyecto pueda llevarse a cabo”.





