La bailaora y coreógrafa Rocío Molina presentó ayer Caída del Cielo en la XXI edición de Suma Flamenca de la Comunidad de Madrid. Un viaje por las luces y las sombras en el que el cuerpo baila y establece una relación diferente con el suelo. El flamenco que propone en Caída del Cielo ahonda en sus raíces y al mismo tiempo las enfrenta, colisionando con otras maneras de entender la escena y con otros lenguajes, en una expresión sin domesticar. Ofrecemos una crónica fotográfica de la actuación, firmada por Demetria Solana.
Ficha artística: baile: Rocío Molina · Guitarras: Óscar Lago · Cante y bajo eléctrico: Kiko Peña · Compás y percusiones: José Manuel Ramos «Oruco» · Percusiones y electrónica: Pablo Martín Jones
Producción: Danza Molina / Théâtre National de Chaillot (París), en colaboración con el Ministerio de Cultura.













