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La pasión flamenca en Austria con Enrique Gasa Valga

Enrique Gasa Valga*, director de la compañía Gasa Valga Dance Company y organizador del Innsbruck Winter Dance Festival, con una de las trayectorias más sólidas y respetadas de la danza internacional. Se sirve del flamenco y de la danza clásica como vehículo estético para contar grandes historias. El catalán nos recibe desde Múnich, Alemania, tras el reciente estreno de su adaptación del «Dorian Gray» de Oscar Wilde. Afincado en la ciudad austriaca de Innsbruck nos comparte su visión sobre cómo se vive el flamenco en Austria, cómo integra el estilismo flamenco en sus producciones de danza teatral y nos adelanta sus próximos estrenos, que incluyen Barcelona, Hannover, Dresde y Bangkok. Texto Manuel Cid Fernández

–  Enrique, un placer tenerte con nosotros. Sabemos que estás en Múnich, ¿cómo va todo por allí?

El placer es mío. Sí, ahora mismo estoy en Múnich, en Alemania. Ayer tuvimos el estreno de otro espectáculo.

–  ¿Estáis ahora con la adaptación del «Dorian Gray»?
Exacto, sí. Ayer estrenamos. Basada en la novela de Oscar Wild de 1890 El retrato de Dorian Gray, es una pieza cuyo contenido parece hoy más actual que nunca: la historia de un hombre al que un retrato mágico otorga la eterna juventud, mientras que el cuadro envejece en su lugar y muestra los efectos de sus transgresiones morales. Se ilustra el culto a la juventud y la belleza y sus oscuras consecuencias de una forma emocionante y a la vez deprimente. No es sólo la imagen, sino más bien la danza la que funciona aquí como espejo del alma.

 – ¿Y qué tal? ¿Cómo está la compañía ahora mismo?

Bien, bien. Estamos contentos porque es un teatro importante aquí en Múnich y funcionó muy bien, parece que a la gente le gustó. Lo que pasa es que estamos agotados, porque llevamos tiempo de giras con cuatro espectáculos diferentes.

 Claro, y aparte el festival.

Exacto. Sí. Ya estamos preparando los planes para el festival del año que viene. Muy bien, aunque uno de vez en cuando necesita un poco de desconexión.

 ¿Cómo llevas eso de la desconexión con el trabajo?

Pues fatal, pero bueno, tengo a mi madre en casa en Barcelona y siempre consigo dos semanas al año. Y de vez en cuando, aunque sea dos días, me quedo allí con mi madre. Ella tiene una casita con un jardincito y ahí sí me desconecto. Y los amigos de toda la vida, ahí me da para desconectar.

Y en Austria, ¿qué tal con el flamenco? Ha habido gente importante en la historia del flamenco originaria de allí, como los escritores Schuchardt, o Steingress, personas que han aportado mucho a pensar sobre este arte; o Susan Selinger, la periodista y gestora cultural.

Sí, es interesante. Cuando llevamos a David Coria al festival, fue un éxito rotundo. A los austríacos les encanta. Yo creo que, como está tan fuera de su forma de ser, la pasión, la fuerza de la música, el taconeo y el cante, les fascina. El público se vuelve loco. En Austria, el flamenco gusta.

Claro, y también la mirada del extranjero es diferente, ¿cómo es el público austriaco?

El público austríaco está muy versado en cultura, teatro, música. Ellos saben si algo es bueno o no. Pero sí es verdad que creo que toda la cultura española les apasiona. Tuvimos nobleza española de Austria. Creo que les apasiona esa forma de ver la vida o de exponer en escena una cosa pasional y con tanto ritmo. Son mucho de música melódica, cuando les das una cosa muy ritmada y con fuerza, lo disfrutan mucho.

 Y con respecto a esa impresión del extranjero, que suele ver el flamenco como algo exótico, esa pasión que lleva desde los románticos que vinieron a España allá por el XIX. Pero claro, llega un momento en que se convierte en el estereotipo de los españoles o de los flamencos. ¿Cuál es tu impresión y cómo trabajas tú este estereotipo? Porque depende de cómo lo utilices, puede seguir echando leña a la maquinaria estereotipada o utilizarse con creatividad y profundidad.

Bueno, en principio, como el público tiene mucha cultura de teatro, ópera y música, la calidad es muy importante. Y el hecho de ser español y estar ahí. Ellos vendrán por curiosidad, y ahí me dan la oportunidad de enseñarles una cierta excelencia o calidad en el trabajo, profundidad artística.

En tu espectáculo, trabajas la danza teatral. ¿Cómo es el trabajo creativo de integrar lo flamenco en espectáculos de danza teatral? Porque el flamenco se puede entender como folklore, pero también como un arte autónomo.

Exacto. Siempre hay algo más. Yo utilizo el estilismo. Porque no tengo bailarines flamencos puros en mi compañía, pero el estilismo flamenco me es fácil de llevarlo al espectáculo. Y eso sí, siempre se integra, por supuesto, de una forma muy respetuosa y al máximo nivel.

Una cuestión más del estilo, la estética poética flamenca y la danza española.

Claro, sí. Eso al final permanece, es imposible que no aparezca habiendo estudiado danza española, escuela bolera. Es parte de la sangre, del ADN.

Para ir cerrando, ¿cuáles son los próximos eventos que tienes con la compañía?

Pues mira, ahora vamos a Barcelona el lunes, tenemos dos semanas de un espectáculo allí. Después de Barcelona, volvemos a Múnich con otra producción. Después de eso, nos vamos a Hannover, después a Dresde. En septiembre estamos en Bangkok. Hacemos «Carmen» también en Múnich en verano. Estamos liados, sí. Llevamos cuatro espectáculos que están girando y afortunadamente giran mucho, los vendemos muy bien, así que nos toca trabajar.

 Muy bien, Enrique, pues muchas gracias.

Un placer compartir el ratito. Gracias

 

* SU CARRERA

Desde que Enrique Gasa Valga asumió la dirección de TanzCompany Innsbruck, la situación de la danza y el ballet en el Tirol ha cambiado radicalmente. Personas que nunca antes habían asistido a un espectáculo de ballet se convirtieron en fieles seguidores de la compañía. Sus obras tuvieron un enorme éxito y pudo disfrutar de veladas con entradas agotadas y continuas ovaciones. Enrique Gasa Valga llegó a traer a Innsbruck a coreógrafos de fama mundial como Jiri Kylian, Ohad Naharin y Nacho Duato. Sus producciones han sido nominadas cinco veces en la categoría de«Mejor Producción de Ballet» del Premio Austriaco de Teatro Musical, y ganó este galardón con Frida Kahlo y La Tempestad.

Ganó el Premio Tirol Touristica 2017 en la categoría «Eventos y grandes acontecimientos» con Gaia Madre Tierra, que se estrenó como espectáculo al aire libre en el valle de Stubai en 2017. También ha recibido tres veces el premio Tirolissimo de publicidad.

En verano de 2022 y 2023, puso en escena los musicales Evita y Jesucristo Superstar para Operetten Sommer Kufstein.

Gasa Valga Dance Company fundada en 2023, y cuya primera temporada fue muy exitosa: Lágrimas Negras en Innsbruck, The Great Gatsby y Frida – Pasión por la vida en el Deutsches Theater Munich, Der Fall Wagner en el Festspielhaus Erl. Participó en La Grande Nuit du Tennis de Montecarlo con The Great Gatsby y deleitó al público del Teatro Coliseum de Barcelona con Frida – Pasión por la vida.

 

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