El poderío más auténtico cobra vida con Mujeres Gitanas, en el Muelle de la Sal de Sevilla
Este jueves día 17, con el puente de Triana como fondo, Montse Cortés, La Fabi y Mara Rey nos demostraron el auténtico poderío femenino con un pase que se hizo corto, y en el que faltó Remedios Amaya por problemas de salud. El espectáculo, que iba a celebrarse en el Hotel Triana, acabó cambiando de emplazamiento debido a la alta demanda de entradas, celebrándose este finalmente en el muelle de la Sal, decisión bastante acertada no solo por el aforo, sino por las estampas que pudimos contemplar, y que sin duda agrandaron el sentimiento jondo y la experiencia vivida.
Pureza, honestidad. La propuesta era simple: el encuentro de tres poderosas voces femeninas y gitanas, aquí se viene a cantar, sin más adornos que la luna, una preciosa noche y el discurrir del viejo Guadalquivir. Y precisamente en esta sencillez reside la belleza de este espectáculo. Acompañadas por Josemi Carmona y José Serrano al toque, Álvaro Llanos en el bajo, Israel Suárez «Piraña» a la percusión y Los Cherokee a las palmas y coros. Estas tres reinas del cante más gitano hicieron vibrar a un público que no paró de jalear a las protagonistas, arrancando los oles de los asistentes, que no podían aguantar el tremendo arte y desparpajo con el que anoche nos deleitaron. Los transeúntes se agolpaban alrededor del recinto vallado, otros se asomaban desde el puente: cualquier lugar era bueno para poder asistir a esta magistral clase de jondura, de raíz, de arte.
Montse Cortés fue la que abrió el cortejo. La catalana nos deleitó con su buen saber hacer, su estilo más actual y con un repertorio que supo utilizar el cuadro presente para arropar su voz, fuerte pero también dulce. Al terminar ella, tomó el relevo La Fabi. Y de qué manera, desde el primer momento la gaditana encandiló al público y lo hizo suyo, demostrando que ella puede con todo y más: qué torrente, qué poderío. Con cada gesto suyo el público la ovacionaba, llegando a levantarse de su asiento para aplaudir sus remates por alegrías y bulerías, o embelesados con sus soleás por bulerías. Con el puño cerrado, bailando a ratos, y con un arte que no se puede aguantar: su voz cruzó el río hasta llegar a Triana y volver. Tras ella, fue el turno de Mara Rey, que empezó rindiendo un homenaje a Sevilla y su Giralda que es de piñonate. El caso de la artista madrileña es especial, pues se unió de última hora para suplir la baja de «la tita Remedios«, y demostró con creces su talento y su profesionalidad: hizo suyas las tablas regalándonos un pase con mucha fuerza, en el que cantaba mientras se arrancaba a bailar con gran pasión.
El broche final de la noche, ya entrada la madrugada, lo puso el fin de fiesta, en el que no sólo subieron las mencionadas artistas, pues nos guardaron una sorpresa para este cierre. José del Tomate, presente en el público, fue invitado a subir y nos regaló su bello toque para este fin de fiesta, todo un final por todo lo alto para este Mujeres Gitanas, que fue toda una experiencia en cuanto a pureza se refiere.
Asistencia, disfrute y texto por: Antonio Martínez Aparicio, «Toño»














