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Entrevista Tere Peña: «Si te acercas con amor, luego el flamenco te lo devuelve con creces»

Tere Peña lleva toda una vida rodeada de flamenco. Lo ha vivido en casa, en la radio y en los estudios de grabación . Durante más de 25 años estuvo al frente de Temple y Pureza, su presencia  todavía hoy muchos oyentes la recuerdan con cariño. Ahora, Flamenco On Fire reconoce su trayectoria con un nuevo galardón. Charlamos con ella sobre sus recuerdos, su relación con el flamenco, la radio, la producción musical y todo lo que sigue haciendo por una música que, como ella misma dice, es su vida.

¿Qué sientes cuando valoran tu carrera profesional? Y personalmente, ¿qué destacarías?

Le estoy enormemente agradecida a la organización de este evento por acordarse de mí y valorar mi trabajo. Los premios son muy gratificantes y te motivan para seguir.Y de hecho voy al prestigioso festival “Flamenco On Fire”. Son muchos premios a lo largo de mi trayectoria; para mí, ninguno es más importante que otro. Desde el Premio Nacional de Comunicación; otorgado por la Cátedra de Flamencología, hasta la Encomienda del Número de la Orden del Mérito Civil, concedida por el Rey Felipe VI, pasando por el Grammy Latino a la mejor producción flamenca (2022).

Has estado ligada al periodismo musical, y a su vez, has desarrollado la faceta de productora en numerosos álbumes flamencos: como con Triana Pura, con Chocolate…

Con Triana Pura fue una de las primeras producciones que hice. Una experiencia muy grata. Doy gracias a la vida por haberme encontrado con estas personas tan especiales, tan grandes para mí y que me aportaron tanto.  Y, bueno, otra producción maravillosa también fue Los Juncales de Jerez. Cayos reales. Era la primera vez que cantaba Luis El Zambo, en disco. La primera vez que cantaba Luis de la Pica en disco. La primera vez que cantaba Juana la del Pipa, en disco. Para Moraito padre e hijo, era el primer disco que hacían juntos también. Fue la última grabación El Mono. Fue la última grabación también de Tío Paulera y de Tío Enrique Manuel. Es una grabación maravillosa que ha sido disco de cabecera para tantos y tantos aficionados. Como productora, doy gracias a la vida, por tanto. Me despierto cada día dándole gracias a Undibé.

¿Qué nos puedes contar del programa Temple y Pureza con el que te llevaste más de 20 años?

Más de 25 años, sí. Aquello fue también una experiencia fabulosa. Era un programa en cadena, de emisión diaria, dedicado al flamenco y que le descubrí a los aficionados con un formato moderno; sobrio en palabras, donde el ritmo radiofónico era lo más importante; a la vez que combinar lo clásico y lo actual. La verdad es que lo hice con todo mi amor, cada noche me ponía delante del micrófono y les hablaba a los oyentes como si fueran mi familia. De hecho, me sigo encontrando una cantidad de amigos y de amigas por todo sitios. «Ay,¿por qué no vuelves?», «Ay, esos besitos, ay…» porque yo me despedía dando un beso cada noche, ¿no? “Ay, por Dios, es que tus besos…”, esa ternura que he recibido y recibo, la tengo guardada en mi corazón.

¿Cambió mucho tu vida cuando dejaste el programa Temple y Pureza? ¿de qué forma sigues vinculada a los medios?

Te confieso que cuando dejé Temple y Pureza lo pasé mal. La radio siempre estará en mí. Entonces, me propuse estar muy activa. Y ahora sigo asesorando y colaborando en diferentes festivales, documentales y escribiendo. Continúo vinculada totalmente a la música, al flamenco. La música y el flamenco son mi vida.

La relación de la música y del flamenco en tu casa, iba más allá; el flamenco concretamente, más que una música, era una forma de estar, de vivir. ¿Qué cualidades tiene el flamenco, o los flamencos, para que se entienda como una forma de vivir?

Aunque parezca un tópico, el flamenco tiene que ser vida para los aficionados, una vida que te llega a través de su música. El flamenco te llena de vida porque tiene tantas formas, tantos melismas. Si te acercas con amor, luego el flamenco te lo devuelve con creces. De todas maneras, mi casa era como un conservatorio natural. Entonces, fíjate todas las figuras clásicas, todas del flamenco, desde la Niña de los Peines, Antonio Mairena, Tomás, Pepe Pinto, Enrique Montoya, Fernanda, Bernarda, Agujetas, Terremoto…, todos pasaban por mi casa. Mis padres eran unas gentes muy acogedoras y les gustaba que llegaran allí los amigos para hablar y cantar. Me gustaría contar algo que decía mi hermano Pedro:

El Flamenco es como una maravillosa puesta de sol que se contempla y disfrutas, pero nosotros -nuestra familia-somos esa puesta de sol.

Con esto, quiero decir que yo no llego al flamenco, yo ya estoy en el flamenco porque formo parte de él.

Al estar ligada a la industria musical, ¿qué notas que haya cambiado en los últimos años?

La industria ha cambiado muchísimo. Antes había muchas compañías, sobre todo muchas independientes que se implicaban casi de manera familiar; ahora, casi todo se reduce a multinacionales con sus formas propias. Entonces, no tiene nada que ver con lo que hemos hecho hace 30 o 20 años. Se hacen grandes cosas, claro, a otros niveles. Se apoya mucho a los artistas de nivel, pero los que comienzan lo tienen más difícil. Pero bueno, así y todo, hay que agradecerlo. Hay que escucharlo todo y estar muy pendiente que salen cosas muy interesantes.

Cuando ves a un artista joven, ¿qué cualidades estéticas te siguen sorprendiendo?

Para mí es importante que tenga buen gusto, recogimiento, que no grite; el recogimiento es muy importante para esta música. Hay que lanzar y hay que saber recoger. Con ese tipo de cualidades es más grato trabajar.

¿Para ti qué es lo que convierte a una persona en artista?

Mira, todo el mundo quiere ser artista. Los artistas son exclusivamente los que crean. A ver, hay muchas personas que cantan muy bien. Pero de ahí a ser artista…. Ser artista es tener personalidad propia en lo que haces y tener carisma de transmisión.

Para terminar, ¿nos regalas alguna letra flamenca que te venga a la mente?

Dame la libertad

Dame la libertad del agua de los mares

Dame la libertad de la tormenta

Dame la libertad de la tierra misma

Dame la libertad del aire

Dame la libertad de los pájaros de la marisma

Vagaores de la senda nunca vista

(Cante de El Lebrijano)

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